Telefónica incluye en un fichero de morosos a una mujer fallecida 18 años antes

A pesar de las pruebas del fallecimiento de Carmen y de que alguien suplantó su identidad, Telefónica la siguió llamando morosa y reclamando una deuda que nunca pudo generar

Mª del Carmen recibió en febrero de 2021 una carta del fichero de morosos ASNEF a nombre de su madre, Carmen.

Telefónica incluyó a Carmen en ASNEF por el alta de una línea en Valladolid en septiembre de 2020. 17 años y más de 400 kilómetros separan a Carmen, que falleció en 2003 y vivía en un pueblo de Pontevedra, del domicilio donde Telefónica asegura que contrató un teléfono fijo.

Mª del Carmen puso una denuncia en la Guardia Civil, presentó una reclamación por escrito en una tienda de Telefónica y, ante la falta de resultados y la angustia que le causó esta situación, pidió ayuda a Honoriza.

En marzo, Honoriza informó por escrito a Telefónica de su error. No respondieron. Tampoco contestaron a la reclamación que hizo Mª del Carmen en la Oficina de Consumo en mayo de 2021, ni dieron ninguna solución en el servicio telefónico de atención al cliente.

Telefónica se saltó todas los requisitos legales para incluir a Carmen en un fichero de morosos, extremo que deberá corroborar el juez en un proceso que sigue abierto.

También se saltó los de la moral y la lógica.

En esta inconcebible huída hacia delante, la empresa arrastra a su propia gente.

¿Con qué cara puede quedarse alguien que trabaje en la compañía y a la que le certifican, sin ningún género de dudas, que está reclamando una deuda a una mujer fallecida 18 años antes?

Cualquier persona se llevaría las manos a la cabeza, pediría perdón y buscaría una solución inmediata. Igual fue lo que pensaron y sintieron los empleados que conocieron el caso. Pero estas empresas, maquinarias al servicio de sus accionistas, están por encima de las personas: clientes y trabajadores.

¿Por qué ocurre esto? Porque el uso de los ficheros de morosos como medida ilegítima de presión para cobrar deudas, sean o no ciertas, es rentable para las grandes compañías.

Llegar a juicio (en las pocas veces que se llega), es menos costoso que atender a los clientes debidamente, resolver las incidencias, reconocer los errores y, en este asunto en el que sumamos un claro caso de suplantación, poner las medidas técnicas suficientes que garanticen que nadie utiliza los datos de otra persona.

Saben, además, que la mayoría de gente acabará pagando por hartazgo (deudas muchas veces pequeñas, menores a 200 euros), por desconocimiento de sus derechos o por temor a que las posibles indemnizaciones no cubran ni los gastos legales de una demanda.

Por todas estas personas pelea también Mª del Carmen. Para que además de reparar el nombre de su madre y terminar con esta pesadilla, la sentencia no sea simbólica y, sumándose a otras, acabe por disuadir a las grandes compañías de cometer estos abusos.

 

El caso de Carmen, en el tiempo

Telefónica incluye en un fichero de morosos a una mujer fallecida 18 años antes

Ficha técnica

  • Empresas demandadas: Telefónica de España S.A.U.
  • Importe de la obligación de pago inicial reclamada: 182,39 euros
  • Fecha de la demanda: 11/11/2021, por vulneración de derecho al honor
  • Resultado del juicio: Pendiente de fallo