Cuando llaman a tus hijos por una deuda que no reconoces

Y de cómo una compañía reconoce que te da un mal servicio y en lugar de solucionarlo te incluye en un fichero de morosos

José Miguel, un carpintero autónomo, tenía contratado con Orange un servicio de ADSL y varias líneas de móvil. El mal funcionamiento de Internet acabó siendo el menor de sus problemas.

El servicio de ADSL sufría cortes continuos. Desde marzo de 2016 José Miguel se quejó varias veces por escrito. La compañía reconoció, con abonos en varias facturas, la mala calidad del servicio.

Pasaron los meses. José Miguel se encontraba entre la espada y la pared. Por un lado, temía cancelar el contrato por si le aplicaban penalizaciones. Por otro, muchos días no podía ni enviar un simple correo electrónico.

La compañía no solo no daba ninguna solución, sino que abrumaba a José Miguel con información confusa sobre el servicio contratado, como recogería después el juez en la sentencia sobre este caso:

«(…) quién va a entender qué significa que [el punto de conexión] “se encontraba a más de 3,5 km estando en 2 tramos pasando por S-S7 y teniendo una att integrada de 50,6”».

«(…) al cliente ha de explicársele de modo sencillo y adecuado por qué no funciona la línea ADSL en las más de ocho ocasiones que documentadas reclama, sin que se solvente definitivamente el problema».

Harto, en enero de 2017 José Miguel decide rescindir el contrato por incumplimiento. La respuesta de Orange fue aplicarle una penalización por baja anticipada. José Miguel no estuvo de acuerdo, y decidió no pagar.

A partir de ese momento se suceden las reclamaciones de pago de Orange, que José Miguel trata de esclarecer y solucionar hablando en repetidas ocasiones con el servicio de atención al cliente.

Lo que empezó con una deuda de tan solo 132,48 euros, que no se correspondía con ninguna factura devuelta, acabó por una reclamación de 323,31 euros, la inclusión de José Miguel en un fichero de morosos, la imposibilidad de portar las líneas a otro operador y las llamadas amenazantes de una compañía de recobro a sus hijos, por aquel entonces menores de edad.

«No solo me llamaban a mí, que era el titular del teléfono principal. Comenzaron a llamar a mis hijos, con 16-17 años, amenazando con llevarme a juicio».

José Miguel, desbordado por la situación, decidió acudir a nosotros. Presentamos una demanda en abril de 2018.

«Yo lo que quería no era sacar un dinero, sino solucionar el problema y que me quitaran el marrón que tenía encima».

Seis meses después, el juez condenó a Orange a indemnizar a José Miguel con 5.000 euros por daños morales y, lo que es más importante para él, a que le sacasen de forma definitiva de los ficheros de morosos Asnef-Equifax y Experian-Badexcug.

 

El caso de José Miguel, en el tiempo

 

José Miguel te cuenta su historia

Ficha técnica

  • Empresa demandada: Orange Espagne, S.A.U.
  • Importe de la supuesta deuda inicial reclamada: 132,48 euros
  • Tiempo de inclusión indebida en el fichero: Al menos 1 año y 1 mes
  • Fecha de la demanda: 23/04/2018, por vulneración de derecho al honor
  • Fecha de la sentencia: 10/10/2018, nº 197/2018, del juzgado de primera instancia nº 2 de Salamanca (ver)
  • Resultado de la sentencia: Indemnización de 5.000 euros a favor del demandante